All for Joomla All for Webmasters

Blog

¿Disputa o cooperación? precisiones para entender el rol de los ediles y concejales.

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

Como bien explicara Matías Ruiz Díaz en una columna publicada a principios de este mes[1], para mejorar el funcionamiento de las instituciones democráticas en el nivel subnacional de gobierno, es decir, en los niveles departamental y municipal, es necesario resaltar el rol que desempeñan los actores políticos que hay en cada nivel. En este sentido es que se hace necesaria la apertura, la transparencia y la participación ciudadana que desde Uruguay ATP reivindicamos.

Ahora bien, como también resaltaba Matías, hay una aparente “disputa” entre Ediles e integrantes de los Concejos Municipales (Alcaldes y Concejales) en lo que refiere a las funciones que cumplen, a su rol de cara a la ciudadanía y, en última instancia, como eventuales competidores electorales. Esta “disputa” aparente surge en la medida que las figuras de los Alcaldes y los Concejales, en tanto integrantes del nivel de gobierno más cercano a la ciudadanía, “les compiten” a los Ediles en cuanto a visibilidad, contacto con la gente, en su función de correa transmisora de demandas ciudadanas y en su rol de articuladores entre la sociedad y los diversos organismos públicos. Todos estos aspectos implican que los cargos de Alcalde y Concejal sean más atractivos que el de Edil para quienes deseen iniciar una carrera política y, en consecuencia, que entre estos actores políticos existan ciertos recelos.

No existe actualmente evidencia empírica de la cual tenga conocimiento y que confirme o niegue dichas asperezas, sin embargo por algunas conversaciones que he tenido con dirigentes políticos de distintos niveles de gobierno y de diversos partidos, es posible decir que algunos recelos, al menos, existen. El objetivo de este artículo es argumentar que dichos recelos y disputas no tienen razón de ser. Ediles por un lado y Alcaldes y Concejales por el otro, no son antagonistas, sino que cumplen una labor que debe ser vista como complementaria. La única competencia que debe existir entre ellos, si aspiran en algún momento al mismo cargo, es la electoral. Esto es, en una democracia el número de cargos electivos es fijo y por lo general el número de aspirantes a esos cargos supera a la cantidad de lugares disponibles. Pero, a mi entender, la “rivalidad” que existe entre los integrantes de las Juntas Departamentales y de los Concejos Municipales no es tal, sino que es aparente. Y digo esto por tres razones básicas: en primer lugar, la base territorial en la que se desempeñan es diferente; en segundo lugar, sus cometidos son diferentes y en tercer lugar, porque los Alcaldes y los Concejales enfrentan los mismos problemas de escasa visibilidad ciudadana que los Ediles. En lo que sigue desarrollaré estas ideas.

Por un lado, es necesario remarcar que el ámbito de actuación de ambas autoridades políticas no es el mismo. Mientras que los miembros de los Concejos Municipales actúan dentro de los límites de los respectivos municipios, los Ediles tienen una actuación a nivel de todo el Departamento. Esto significa que el único punto de contacto en donde dichas autoridades se solapan es en cada circunscripción municipal, pero ese contacto se da entre los Ediles y el Alcalde y los Concejales de cada municipio por separado, no es entre todos los Ediles y todos los Alcaldes y Concejales de ese Departamento al mismo tiempo. En cuanto a la competencia, si bien un Alcalde puede mostrar los logros de su gestión al frente de un municipio en particular, eso no implica que esos logros sean reconocidos por los ciudadanos de los otros municipios que conforman al Departamento. Y para lograr los cargos que quizá sean a los que apuntan (bancas en la Cámara de Representantes, Intendencia), la base de apoyo que necesitan es de amplitud departamental, no municipal. Esto quiere decir que para ser Diputado o Intendente no basta sólo con los votos de un municipio, sino que hay que recoger una buena cantidad de votos en todo el Departamento.

Por otro lado, los cometidos de los Ediles son básicamente controlar al Ejecutivo Departamental (Intendencia) y legislar (dictar decretos y resoluciones departamentales), mientras que los cometidos de los Alcaldes y Concejales son más que nada de gestión y en el ámbito acotado de los límites de los respectivos municipios. Entonces, si ni siquiera tienen las mismas funciones ¿qué es lo que los lleva a sentir que compiten entre sí? Se podría decir que la tarea de control y legislativa de los Ediles es menos reconocida por la ciudadanía en tanto no tiene la misma visibilidad y relevancia que las tareas de gestión que llevan a cabo los miembros de los Concejos Municipales. Inaugurar una plaza definitivamente tiene más prensa que realizar un pedido de informes. Sin embargo, volvemos al punto anterior. La tarea de los Ediles -y por lo tanto los vínculos que establecen con los ciudadanos/electores- son a nivel de todo el Departamento, mientras que las tareas de los Alcaldes y Concejales no, lo que priva a estos últimos del valioso y necesario contacto con la base electoral del resto de los municipios.

La tercera razón por la que considero que los recelos entre ambos actores son aparentes y no reales, es que los Alcaldes y Concejales tienen los mismos problemas de escasa visibilidad ciudadana que los Ediles. Una investigación reciente llevada a cabo por la Fundación Konrad Adenauer en conjunto con la Universidad Católica y Equipos Consultores así lo revela[2]. Los resultados del informe elaborado arrojan que solo el 38% de los uruguayos sabe cuál es el rol que cumplen los Alcaldes, mientras que apenas el 23% dice conocer cuál es el rol de los Concejales. Estas cifras realmente hablan por sí mismas. No puede (y agrego, ni debe) haber competencia entre actores políticos que prácticamente son desconocidos por la ciudadanía. Esto es reforzado por las características del voto en blanco y anulado a nivel subnacional[3].

En suma, no creo que la “disputa” y competencia que parece haber entre los Ediles por un lado y los Alcaldes y Concejales por otro sea tal, sino que es algo aparente. Mi hipótesis es que dichos recelos electorales son producto del “microclima” de la política. Algunas veces los dirigentes políticos de todos los niveles se alejan de la realidad y comienzan a habitar en una suerte de “microclima” en el que ésta se distorsiona. Más que lógicas de competencia, la democracia subnacional necesita lógicas de cooperación y complementariedad entre los actores políticos de estos niveles. Como se ha visto, tanto las Juntas Departamentales como los Concejos Municipales tienen guarismos muy bajos de visibilidad ciudadana y, en este sentido, se hace necesario más que nunca que se busquen puntos de encuentro. A partir de allí se logrará una mejor satisfacción de parte de la ciudadanía y, como consecuencia, una mejor percepción sobre el accionar de estas autoridades.

 


[3] Dejo para otro momento la discusión necesaria e impostergable sobre el sistema electoral subnacional. Para tener una visión comparada respecto al nivel de votos en blanco y anulados en las elecciones departamentales y municipales de 2010 ver http://www.otu.opp.gub.uy/sites/default/files/docsBiblioteca/Elecciones_Departamentales_Municipales_2010-libre.pdf 

Sobre Nosotros

Somos un grupo que forma parte de la sociedad civil organizada y tenemos como propósito contribuir a que las instituciones desarrollen las capacidades para que la transparencia se de en todos los niveles de gobierno. Teniendo en cuenta los principios de Gobierno Abierto y Electrónico, nos orientamos a trabajar con el fin de promover un estado eficiente y participativo incorporando el uso de la tecnología como una herramienta para lograr estos objetivos.

Newsletter

Otros artículos

Términos del Sitio

Las opiniones expresadas en los diferentes artículos, así como las opiniones de los usuarios del sitio, son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, la opinión del portal o de sus propietarios.